Beneficiaria

María Elena: De trabajar tierra ajena a tener mi propia finca orgánica

De trabajar tierra ajena a tener mi propia finca orgánica

María Elena trabajando en su finca orgánica

María Elena Rodríguez, de 42 años, pasó de ser jornalera en fincas ajenas a convertirse en propietaria de un emprendimiento de productos orgánicos que hoy emplea a 5 mujeres de su vereda en Fusagasugá, Cundinamarca.

"Toda mi vida trabajé la tierra, pero siempre para otros. Ganaba el jornal del día y con eso mantenía a mis tres hijos. Nunca imaginé que podría tener algo propio", recuerda María Elena.

El encuentro con A.L.M.A. Mujer

En 2022, una vecina le contó sobre el programa. Al principio dudó en inscribirse. "Pensé que esas cosas no eran para mí, que yo ya estaba muy vieja para aprender". Pero su hija menor la convenció de intentarlo.

Durante los 12 meses del programa, María Elena recibió formación en agricultura orgánica, administración básica y desarrollo personal. "Lo que más me marcó fueron los talleres de autoestima. Aprendí que mi experiencia en el campo era valiosa, que yo tenía conocimientos que otros no tenían".

"Mi mentora me decía: 'María Elena, usted sabe más de la tierra que muchos agrónomos'. Eso me dio la confianza para creer en mi proyecto."

El nacimiento de "Huerta Viva"

Con el apoyo del programa, María Elena desarrolló su plan de negocio: producir y vender hortalizas orgánicas. Comenzó con un pequeño terreno que arrendó y hoy, dos años después, tiene su propia parcela de media hectárea.

"Huerta Viva" produce lechugas, tomates, cilantro y aromáticas que vende en mercados campesinos de Fusagasugá y Bogotá. Sus productos son reconocidos por su calidad y frescura.

Impacto en la comunidad

Lo que más enorgullece a María Elena es poder dar trabajo a otras mujeres. "Cinco vecinas trabajan conmigo. Les pago un salario justo y les enseño lo que aprendí en el programa. Quiero que ellas también puedan tener sus propios proyectos algún día".

Sus hijos, que antes la veían llegar cansada de trabajar para otros, ahora la ayudan los fines de semana. "Mi hijo mayor dice que quiere estudiar agronomía. Ver eso me llena el corazón".